Hace unas semanas un domingo por la noche fui a ver El Ultimo Elvis, pensé si todos los espectadores analizaron la película tanto como me dispuse a hacerlo después de haberla visto. Me dejo pensando por unos días hasta que me dije, debería escribir.
Comencé A averiguar por el protagonista quien, en su vida real, fuera de la ficción tiene muchas cosas en común con aquel personaje que se dispuso a protagonizar siendo arquitecto y no actor. Y me pregunte: ¿Cuantos de nosotros somos como aquel Elvis de la película, que soñamos con ser algo o lograr algo y no paramos hasta conseguirlo? Que nos dormimos varias noches, pensando que quizá mañana se nos da. Que quizá pronto suena el teléfono y nos llaman de aquel trabajo. ¿Cuantas veces lloramos porque después de la entrevista (en la que sentimos ser el mejor del grupo) no nos llamaron más?, ¿Cuantas veces confiamos en la ley de la atracción y meditamos imaginando que hacemos aquello que nos apasiona o cumplimos ese sueño?,¿Cuantas veces defendimos con uñas y dientes aquel sueño frente a opiniones ajenas que desprestigiaban nuestra meta?.
Me acorde de hace tres años cuando en el subte D camino a Juramento, subió un señor no vidente que, comenzó a cantar con su guitarra y cuando le deje un par de monedas en su lata me dio su mano, entonces me acerque mas y le dije al oído “Lo felicito por su voz y por sus ganas” y me respondió: “Que dios te bendiga”. Estaba completamente segura que amaba lo que hacia. Porque se podía sentir en su voz y en la sonrisa que se le dibujaba al cantar.
Seguí pensando... me acorde de aquella entrevista para una aerolínea chilena a la cual me presente hace unos años y me dijeron: “el clasificado decía con experiencia (la cual no tenia, obviamente)pero quizá en un tiempo te llamemos”. Y mientras caminaba por calle Corrientes me sonreia porque, cuando uno hace este tipo de cosas... quizá sabe que, no va a funcionar. Pero necesita saber que por lo menos, lo intento.
Como la bailarina cuando baila en el teatro y cumple el sueño de que la vean brillar, como aquel que forma su banda de rock y le muestra a su papa como suena la canción de Pappo que solían cantar, como la embarazada que cumple el sueño de ser madre, como el mochilero cuando logra recorrer todo su país, como el escritor cuando termina su libro,como al chico que lo convocan para jugar en primera o como aquel que protagoniza una pelicula representando a su idolo alcanzando la fama personal y el reconocimiento no solo de un pais si no, de varios.
Como todos aquellos que intentan y logran o intentan y esperan o, quizá no intentan pero sueñan…quería compartirles esto que, derrepente venia pensando y me sente a redactar...
besos voladores.